II. La Fundación del Partido Comunista de España (1921 – 1931)

Segunda parte de la serie de artículos de Adrián Muñoz sobre la Historia del Partido Comunista de España desde los inicios del movimiento obrero en nuestro país hasta el IV Congreso del Partido. En esta ocasión trataremos la repercusión de la III Internacional, el nacimiento del PC y el PCOE, y su posterior unificación en el PCE.

La III internacional y su repercusión en España

La creación de la III Internacional, en marzo de 1919, fue una ayuda inapreciable para orientar al movimiento revolucionario en todos los países. La Internacional Comunista venía a soldar los vínculos entre los trabajadores que habían sido rotos por la política oportunista de los lideres de la II Internacional durante la primera guerra mundial.

La Internacional Comunista, fundada por Lenin, reunió y unificó en torno a las banderas del marxismo-leninismo a las fuerzas revolucionarias del movimiento obrero internacional.

En España, la CNT decidió en su II Congreso, celebrado en el Teatro de la Comedia de Madrid en diciembre de 1919, adherirse a la Internacional Comunista y a la Internacional Sindical Roja , aunque años después, bajo la presión de los grupos específicos anarquistas, abandonó el camino emprendido.

En el Partido Socialista Obrero Español y en la Federación de Juventudes Socialistas se produjo un amplio movimiento de adhesión a la Internacional Comunista. En el año 1919 se constituyó en Madrid un Comité Nacional de los Partidarios de la III Internacional en el que participaban personalidades socialistas del más alto prestigio.

Para tomar la decisión de a qué internacional adherirse, el PSOE convocó en Diciembre de 1919 un Congreso Extraordinario, que se celebró en Madrid. Los terceristas, que eran los partidarios de la III Internacional, llegaron a él fortalecidos por una labor propagandista que desarrollaron en algunas agrupaciones socialistas. El mes anterior al Congreso habían celebrado en Madrid un mitin para conmemorar el segundo aniversario de la Revolución Rusa.

El debate que se dio en dicho Congreso no fue un debate de posiciones políticas si no sobre si pertenercer a la Internacional de Viena (II Internacional) o adherirse a la Internacional Comunista; los terceristas planteaban la cuestión de la adhesión a la III internacional en sí misma, desligándola de la situación española y de la transcendencia que tenía para la futura actuación del PSOE la adhesión a la III internacional. Finalmente, la votación dio la victoria a los partidarios de continuar en la II Internacional por 14.010 votos contra 12.497.

Durante los meses siguientes al I Congreso Extraordinario se ahondaron las diferencias en el interior del PSOE. Los terceristas, disconformes con el resultado del Congreso, aumentaron su labor propagandista en favor de la Internacional Comunista. Sus actividades se vieron reforzadas por la presencia de Borodin, enviado de la IC, que se puso en contacto con ellos y orientó su labor, animándoles a formar cuanto antes el Partido Comunista.

Mientras tanto, empujados por su impaciencia y quizás por Manuel Ramirez, quien sustituyo a Borodin en España, el 15 de Abril de 1920 las Juventudes Socialistas constituyeron en Partido Comunista Español.

Por su parte, en el PSOE continuaba desarrollándose la crisis interna. Pronto los acuerdos tomados en el Congreso Extraordinario de 1919 se demostraron insuficientes e incapaces de acallar la polémica, cada vez más dura, por los terceristas. Esta situación se hizo especialmente crítica por la política desarrollada por la II internacional de índole reformista, ya que comenzó a dictaminar que se tenía que participar en los gobiernos burgueses, generó hostilidad hacia la Revolución Bolchevique, y aceptó la política internacional configurada por las potencias imperialistas en el Tratado de Versalles.

En el periodo que precedió al Congreso Extraordinario de Junio de 1920, las páginas de El Socialista estuvieron abiertas a la polémica entre el ala reformista y el sector tercerista.

El debate se centró en torno a dos posturas, la primera la de la mayoría de la Comisión del Congreso, partidaria de la adhesión incondicional a la Internacional Comunista, y la de la minoría de la Comisión, favorable a una adhesión condicional. Sólo una pequeña minoría (seis delegados, entre ellos Indalecio Prieto) propuso continuar en la II Internacional.

La propuesta de la mayoría de la Comisión del Congreso implicaba la negativa a establecer compromisos con los partidos burgueses, la implantación de soviets y la apuesta por la dictadura del proletariado.

La propuesta de la minoría de la Comisión del Congreso consistía en adherirse a la Internacional Comunista, pero en base a una serie de condiciones, como el mantenimiento de la autonomía política del PSOE respecto a la Internacional.

Sometidas a votación las dos propuestas presentadas en el Congreso, la propuesta de adhesión condicional a la III Internacional gano sobre la de adhesión incondicional por 8.269 votos contra 5.016 y 1.615 abstenciones. A continuación, Fernando de los Ríos propuso que una delegación formada por un representante de cada tendencia viajara a Rusia para trasmitir el acuerdo adoptado por el Congreso. Los representantes elegidos fueron Fernando de los Ríos, por el ala moderada, y Daniel Anguiano, por el ala pro bolchevique.

Los delegados del PSOE llegaron a la URSS en Octubre de 1920. Allí se entrevistaron con los principales dirigentes de la Internacional y de la joven República Soviética, entre los que podemos destacar a Lenin, Trotski o Bujarin. De los Ríos escribió un amplio informe sobre sus impresiones, en el cual rechaza el sistema soviético por la falta de libertades. Mientras tanto, en España, la situación interna del PSOE se iba deteriorando. Las polémicas y las maniobras para conquistar el control de las agrupaciones socialistas iban en aumento.

Los sectores pro bolcheviques, dado por perdida la posibilidad de conseguir la integración en la Internacional Comunista del conjunto del PSOE, se reunían aparte, en La Escuela Nueva, bajo la dirección de Arenas, En estas reuniones ya se trabajaba de cara a la escisión y la formación de un partido comunista.

El partido de los Cien niños

Como hemos visto antes, el Partido Comunista Español se crea el 15 de abril de 1920, cuando la mayoría de las Juventudes Socialistas se constituyen en PC.

Esta situación se llega por la radicalización de las JJSS en el Congreso de Diciembre de 1919, en el que se adhirieron a la Comintern. Tras una larga polémica consiguieron marginar de la dirección a Andres Saborit, que hasta entonces había sido el principal dirigente de las Juventudes. La nueva dirección era claramente favorable a la revolución bolchevique y a la III Internacional.

La llegada los enviados de la Internacional Comunista, Borodin y Ramírez, dio un impulso extraordinario a las tendencias escisionistas de las JJSS. Después de la partida de Borodin, Ramírez permaneció en España con la misión de ayudar a la formación del Partido Comunista. Después de haberse entrevistado con varios líderes del ala izquierda del PSOE, Ramírez y los jóvenes socialistas pro bolcheviques llegaron a la conclusión de que la izquierda del PSOE estaba lastrada por su indecisión y su ambigüedad, por lo que era descartable su salida inmediata del PSOE para formar el Partido Comunista.

Las transformación de las JJSS en PC se hizo de una forma curiosa, ya que el Comité Nacional de las JJSS envió a las agrupaciones dos cartas. En la primera se disponía la celebración de asambleas de afiliados el 15 de abril de 1920, y en ella se especificaba que debía leerse el contenido de la segunda carta el día 15 y no antes. En esta carta se anunciaba la transformación de las JJSS en el Partido Comunista Español, en forma de manifiesto en el que se denunciaba la traición de los partidos socialistas y la II Internacional durante la I Guerra Mundial y se proponía como alternativa el modelo bolchevique.

Así nació el PC, que inmediatamente se constituyó como sección española de la III Internacional ya que fue reconocido en el II Congreso de la IC de 1920. Los jóvenes que habían formado el PC eran, entre otros, Merino García, Secretario General, Luis Portela, Secretario adjunto que posteriormente acabaría en el POUM, o los vocales Juan Andrade, Gabriel Leon Trilla, Bullejos y Ricardo Marín.

Todos ellos eran jóvenes intelectuales y formaban el grupo más dinámico y decidido de las JJSS. Junto a ellos, también tuvieron parte destacada en el nacimiento del primer PC trabajadores que se adhirieron al partido poco después de su formación, como José Illescas, Chicharro, Joaquín Ramos o Tiburcio Pico.

El número de afiliados es difícil de calcular, tanto por la clandestinidad en que se desenvolvían como por el desorden inicial, producido por el hecho de que la transformación de las JJSS en PC fue aceptada por aproximadamente el 50% de los militantes de las Juventudes Socialistas, con grandes variantes según sus agrupaciones. Una cifra aproximada puede ser la de 2.000 militantes, distribuidos mayoritariamente en Madrid, Asturias y Vizcaya, con algunos núcleos en Andalucía, Castilla la Nueva y Valencia.

El 1 de mayo, quince días después de la fundación del PC, apareció el primer numero de El Comunista, su órgano central, un periódico que salia dos veces por semana, dirigido por Juan Andrade y que alcanzaba la tirada de mas de 3.000 ejemplares.

Creación del Partido Comunista Obrero Español

Tras la visita de los delegados a la Unión Soviética para formar parte de la IC, las tensiones se agudizaron en el PSOE, más aún al conocerse las 21 condiciones de admisión a la III Internacional que fueron aprobadas en el Congreso de 1920.

Por ello se hizo imprescindible la convocatoria de otro Congreso Extraordinario para solucionar definitivamente el problema de las Intencionales. Un preludio de lo que iba a ser el Congreso se produjo unas semanas antes en la Asamblea de la Agrupación madrileña, en la que Besteiro y Largo Caballero, del ala moderada, consiguieron ocupar la dirección cambiando así la orientación de la Agrupación de Madrid, hasta entonces dominada por las posiciones terceristas. Esto aceleró todavía más el proceso fraccional de los terceristas, organizados en “Grupos por III Internacional” en el interior de las agrupaciones.

Poco antes del Congreso se celebró una reunión del Comité Nacional del PSOE en la que se dio a conocer la respuesta de la III Internacional a las propuestas que trasladaron a Moscú Anguiano y De los Ríos, que llegaron a la capital soviética cuando ya se había celebrado el II Congreso de la IC, en el que como hemos dicho antes se aprobaron las 21 condiciones de admisión. La respuesta de la IC fue contundente ante las premisas que salieron del PSOE y demostraba claramente la voluntad de la IC de romper el PSOE.

congrreso

El Congreso comenzó el 9 de Abril de 1921 en Madrid y se desarrolló en medio de una atmósfera de polémica y división. La escisión del ala comunista era ya inevitable. Hubo varias intervenciones ante las exposiciones de los delegados como la Virginia González, Acevedo. Evaristo Gil o Roberto Álvarez, partidarios de la III Internacional, y también intervenciones como la de Saborit, Besteiro, o Largo Caballero en favor de la II Internacional. Finalmente, se pasa a la votación de las dos posturas y el resultado fue, por 8.8.08 votos contra 6.025, que el Congreso rechazó las 21 condiciones de la IC y se adhirió a la Internacional de Viena. En la octava y ultima sesión, los tercerista leyeron una declaración en la que se separaban del PSOE y proclamaban su incorporación formal a la III Internacional.

Los delegados escindidos, que entre otros estaba Pérez Solis, Acevedo, Virginia González, Mariano Garcia Cortés, o Evaristo Gil, entre otros, abandonaron el Congreso y se trasladaron a los locales de la Escuela Nueva, constituyendo aquel mismo día 13 de Abril de 1921, el Partido Comunista Obrero Español. El Comité Nacional, elegido allí mismo, estaba formado por Garcia Quejido, Virginia González, Anguiano, Núñez de Arenas o Perezagua.

El PCOE tenia como órganos de propaganda Guerra Social, su órgano central, y otros periódicos como Bandera Roja en Bilbao, Nueva Aurora en Pontevedra, El Comunista Balear en Palma y El Campesino Rojo para las luchas campesinas.

Fundación del PCE

Con un año de diferencia habían surgido en España dos partidos comunistas. Sin embargo, a pesar de que su afinidad ideológica y política les condenaba a la fusión, las relaciones entre ambos partidos se caracterizaron por ser difíciles. Los jóvenes comunistas acusaban a los ex socialistas de reformistas, de falsos comunistas, echándoles en cara el pasado reformista de la mayoría de los dirigentes del PCOE, quienes a su vez tendían a considerar al PC como jovenzuelos inexpertos y demagogos.

Cuando sucedió el desastre de Anual en Julio de 1921, los dos partidos comunistas aprovecharon la situación de crisis para lanzar una campaña de agitación contra la impopular guerra de Marruecos. Su consigna de huelga general contra el envío de tropas tuvo éxito sobre todo en Bilbao. El gobierno suspendido la prensa de los comuistas y detuvo a la mayor parte de sus dirigentes.

Unos meses más tarde, la IC se decidió a intervenir directamente para solucionar la división de los comunistas españoles. El Comité Ejecutivo de la IC envió a Graziadei a España con la misión de conseguir la unificación de los dos partidos comunistas españoles.

Del 7 al 14 de Noviembre de 1921 tuvieron lugar en Madrid una serie de reuniones con vistas a la fusión. Cada uno de los partidos envió un delegado. Estando en prisión toda la dirección del PC, la representación del partido recayó en Gonzalo Sanz. Por parte del PCOE el delegado fue Núñez de Arenas.

El PC exigía como condiciones básicas la expulsión de Isidoro Acevo, García Cortés, Anguiano y Pérez Solis por sus pasados reformistas, y la mayoría absoluta en todos los comités.

Las discusiones fueron duras y en ellas el delegado de la IC favorecía, en general, al PCOE, ya que la IC tenía mayor confianza en este partido por tener una implantación superior, así como una serie de cuadros de gran prestigio y experiencia.

Tras ocho días de discusiones, el 14 de Noviembre de 1921 Graziadei consiguió la fusión de ambos partidos comunistas en torno a un acuerdo organizativo. El PC renunciaba a las exclusiones y se formaba un Comité Nacional provisional integrado por nueve miembros del PC y seis del PCOE. Este comité debería durar cuatro meses, plazo en el que celebrarían el primer congreso del nuevo partido, llamado a partir de ahora Partido Comunista de España-PCE, sección española de la Internacional Comunista.

El 15 de Marzo de 1922 se celebró en Madrid el I Congreso del PCE. La mayoría de puestos dirigentes fueron ocupados por militantes procedentes del PCOE o por los procedentes de las juventudes socialistas que habían renunciado al izquierdismo. Núñez Arenas fue elegido Secretario General.

En el congreso se discutieron y aprobaron los estatutos que regirían el funcionamiento interno del nuevo partido. La agrupación de base era la Agrupación Local, que se formaba a partir de más de diez militantes. Estas agrupaciones formaban una Federación Regional dirigida por su Comité Regional. Como órganos superiores estaba el Comité Central, de quince miembros, y el Comité Ejecutivo, formado por el Secretario General y varios secretarios de los distintos frentes. Las zonas de mayor influencia fueron Vizcaya y Asturias.

En cuanto a la estrategia política, el PCE apostaba por las tesis de la toma del poder y la dictadura del proletariado mediante la formación de soviets de obreros y campesinos.

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